lunes, 26 de mayo de 2014

Odio los domingos

Culpa de los suspiros
o expiros
que me afrontan
me confrontan
con una realidad
de sueño
de pesadilla más bien
pero real,
al fin y al cabo
 
son estos finales
que me cuestionan
y me hacen cuestionar
de plenitudes
sentidos, sin sentidos
y los sinsentidos
de este sino.

Que sí,
que sé lo que me digo
que si por ellos no fueran
la vida tendría menos sentido,
tal vez,
pero tampoco se le buscaría
con ese ímpetu 
de cazafortunas
redomado.

Que sí,
que sé lo que me digo,
la felicidad desbordante
abundante
y cantante
sin preocupaciones de estar en busca y captura
disfrutando de compañías en su propia conjetura.

La calle su hábitat
con morada
en las sonrisas.

y todo esto junto
todo esto
en conjunto
cuestionan sin
interrogantes
diatribas divagantes.
 
Me pregunto,
y yo mismo me respondo
si tendrían sentido
las semanas sin domingo.

Sí,
tendrían sentido las semanas sin domingo.

4 comentarios:

  1. Al leer esto me has hecho sentir como si hoy fuese domingo. Increible. Sin domingos, no habría poesía y sin poesía... Por eso SÍ que deben existir los domingos!!
    Me ha encantado!

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    1. No te falta razón, no.
      Aunque me conformaría si fuesen menos deprimentes.

      Gracias por tu comentario =)

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  2. Me has traído a este bonito recuerdo, aunque sé que no fue tu intención. No creo que te acuerdes que éste fue mi primer comentario. Esta vez no entendí nada de tu texto, pero tu título me esbozó una sonrisa. Qué distinto se ve un escrito cuando ya conoces algo de una persona. Aún no sé cómo me gustó tanto este texto, de verdad. Pero me alegro de que aquel día me animase a comentar.
    Un besito.

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  3. Echaba de menos perderme por este mundo bloggero y caigo en la cuenta de que quizás hace un año un día como hoy te descubrí. Cuánto echaba de menos leerte alguna cosita perdida de otro año... Tengo que pasarme más por aquí, que estoy perdiendo los buenos hábitos. ;)

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